01. Conservación
Para evitar que las joyas se rayen, se recomienda guardarlas en su estuche original sin que entren en contacto con otras joyas.
02. La limpieza debe ser como una caricia
El oro y la plata pueden oxidarse en contacto con el aire. Esta reacción puede acentuarse por la acción del Ph de la piel. Como consecuencia, el oro adopta un tono rojizo y la plata un tono amarillento ennegrecido. Para limpiar sus joyas, puede limpiarlas fácilmente usted mismo con una gamuza no abrasiva SECA.
NO USE LIMPIADORES LIQUIDOS PARA JOYERIA.
03. Mantener los enemigos a distancia
Cualquier metal noble es agredido por el mercurio de forma permanente, por lo que debemos evitar el más mínimo contacto. En caso de producirse accidentalmente, será urgente llevar la pieza a una joyería especializada para que el mercurio sea eliminado en el taller y se detenga su deterioro.
Las joyas con gemas de cristal y/o esmalte son especialmente sensibles a los productos químicos. Las perlas de cristal merecen una atención especial. Pueden ser atacados por cosméticos, lacas y perfumes o colonias. Para limpiarlos, un paño de algodón seco es lo más adecuado.
04. Oro blanco
El oro blanco su color real es el gris por lo que es necesario darle un acabado de rodio para conseguir el color blanco característico. Este acabado de rodio que se aplica al oro blanco se desgasta con el uso y el roce.
05. Joyas a las que no les gusta el agua
No es aconsejable mojar aquellas joyas con filamentos entrelazados, cuero o piel. Asimismo no recomendamos tampoco bañarse o ducharse con ellas ni limpiarlas con agua ni jabón.
06. No intente manipular sus joyas
Las joyas nunca se deben forzar, torcer, cerrar o apretar. Si desea realizar cualquier ajuste o modificación, nuestros expertos la llevarán a cabo en nuestros talleres con eficacia y extremo cuidado.